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Cuento camboyano |
La bolsa repleta de cuentos |
“Cuéntame otro cuento, por favor”, suplicó Lom. “No ya es
hora de dormir”, contestó su anciano criado. Así que el pequeño se
acurrucó en la cama y pensando en la historia que acaba de escuchar... |
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Cuento hindú |
Tres ciegos y un elefante |
Había una vez
tres sabios. Y eran muy sabios. Aunque los tres eran ciegos. Como no
podían ver, se habían acostumbrado a conocer las cosas con sólo
tocarlas. Usaban sus manos para darse cuenta del tamaño, de la calidad y
de la calidez de cuanto se ponía a su alcance. |
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Cuento de tailandia |
La pequeña luciérnaga |
Había una vez una comunidad de luciérnagas que vivía en el interior
del tronco de un altísimo lampati, uno de los
árboles más majestuosos y viejos de Tailandia. |
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Cuento hindú |
Todo va bien |
El ciego y el jorobado eran dos de las personas más pobres del lugar,
pero como eran muy buenos amigos, compartían casa para no tener tantos
gastos. Y, con el tiempo, acabaron por complementarse de maravilla. |
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Cuento de
Bangladesh |
El rey y sus dos hijas |
Había una vez un poderoso rey que gobernaba un país muy rico. El Rey
tenía dos hijas, la mayor era muy inteligente. La menor era muy sincera. |
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Cuento hindú |
El encantador de serpientes |
Raj
vivía en una casita blanca cerca del río Ganges con su esposa, Akba.
Eran muy podres, pero felices. Raj se ganaba la vida de encantador de
serpientes. Todas las mañanas caminaba a la plaza del pueblo con su
flauta... |
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